Y eso, ME gusta.
Historia de dos enfermas mentales capaces de dar la vuelta al mundo.
28 de noviembre de 2011
oh Porto.
Parece MEntira, y tan MEntira que estando al ladito todo sea tan diferente. ME asombran las culturas. ME entusiasman las personas. ME fascinan los lugares que todavía no conozco. MEconmueve su ritmo. ME apasionan las rúas viejas carcomidas por yo que sé qué se yo que crean por sí solas su propia historia. ME siento bien.
5 de septiembre de 2011
.
Crees que lo haces bien, señorita, pero parece ser que no. Piensas en exprimir todo el jugo de la naranja para disfrutar de un exquisito y suculento zumo a modo de bálsamo mientras puedas, y cuando quieres darte cuenta su vitamina C solo ha hecho que CE-garte. Puedes arrepentirte de haberte dado cuenta tarde, golpear tu cabeza contra la mesa doscientas cincuenta y ocho veces por no haber tenido sed en su momento, estrujarte el cerebro a pensar por qué confiaste en aquello del "carpe diem", pero si es tarde, es tarde. Y ahora ya, por mucho azúcar que le eches, no borrarás la acidez, ni del jugo, ni del vaso.
A ver si nos damos cuenta de una puta vez de que por mucho que quieras cerrar los ojos y parar, el mundo sigue girando.
Pues nada, bébete el zumo, ese u otro. Total, la comida no te la van a dar masticada.
K
6 de julio de 2011
...
Posiblemente podría enfadarme con todo el mundo, no hablarme con media humanidad, y me daría igual. Pero contigo no.
Y ya no se que hacer.
Y ya no se que hacer.
28 de junio de 2011
Pedir
Si me lo hubieras pedido, te habría esperado.
Con el simple hecho de decirme que no querías que fuera, me hubiera quedado a tu lado, asfixiada por este calor abrasador, pero feliz de poder estar contigo. Por que la playa hubiera sido innecesaria.
Si me hubieses dicho que no fuera, esa noche habría dormido contigo, en la bodega. A tu lado no necesito un hotel de cuatro estrellas con vistas a la plaza mayor.
Si me lo hubieras pedido, habría hecho todo lo que me hubieras pedido, porque ante todo, yo sólo quería conservarte a mi lado.
Si me lo hubieras pedido...
Con el simple hecho de decirme que no querías que fuera, me hubiera quedado a tu lado, asfixiada por este calor abrasador, pero feliz de poder estar contigo. Por que la playa hubiera sido innecesaria.
Si me hubieses dicho que no fuera, esa noche habría dormido contigo, en la bodega. A tu lado no necesito un hotel de cuatro estrellas con vistas a la plaza mayor.
Si me lo hubieras pedido, habría hecho todo lo que me hubieras pedido, porque ante todo, yo sólo quería conservarte a mi lado.
Si me lo hubieras pedido...
21 de junio de 2011
Des.equilibrio
Hay momentos en la vida en los que hay que ser valiente...y este, no era uno de ellos.
Y los ángeles cayeron...
Y los ángeles cayeron...
18 de junio de 2011
Asociación de palabras Sin-con-pasión.
Duerme sola, nadie la ata, nadie la entiende...nadie la ama.
Y se le va de las manos, y escupe todo lo que se le acumula en la cabeza sin saber muy bien cómo va ordenado.
Se le duermen las ganas sólo de pensar todo lo que tiene detrás.
Llega a un punto en el que no se reconoce, se echa de menos. No tiene energía, se agota, se come. A veces, no se acuerda ni de su nombre. La razón de su vida no entra en razón, qué ironía.
Hace más de dos años dijo que no sabía, y sigue sin saber.
*
– ¿De qué va el cuento?
– Trata de un hombre que caminando encuentra una taza mágica, y descubre que si llora en la taza sus lágrimas se convierten en perlas. Es muy pobre ¿sabes? Pero al final de la historia está sentado sobre una montaña de perlas con un cuchillo en la mano y su esposa muerta entre los brazos
– ¿La ha matado?
– Si, Hassan
– ¿Para así llorar y enriquecerse?
– ¡Vaya! ¡Eres muy listo, Hassan!
– ¿Puedo hacerte una pregunta sobre esa historia?
– Pues claro
– ¿Por qué tuvo que matar a su esposa?
– Porque llorando cada una de sus lágrimas se convertía en una perla
– Si ¿pero no lo hubiera conseguido igual pelando una cebolla?
Y se le va de las manos, y escupe todo lo que se le acumula en la cabeza sin saber muy bien cómo va ordenado.
Se le duermen las ganas sólo de pensar todo lo que tiene detrás.
Llega a un punto en el que no se reconoce, se echa de menos. No tiene energía, se agota, se come. A veces, no se acuerda ni de su nombre. La razón de su vida no entra en razón, qué ironía.
Hace más de dos años dijo que no sabía, y sigue sin saber.
*
– ¿De qué va el cuento?
– Trata de un hombre que caminando encuentra una taza mágica, y descubre que si llora en la taza sus lágrimas se convierten en perlas. Es muy pobre ¿sabes? Pero al final de la historia está sentado sobre una montaña de perlas con un cuchillo en la mano y su esposa muerta entre los brazos
– ¿La ha matado?
– Si, Hassan
– ¿Para así llorar y enriquecerse?
– ¡Vaya! ¡Eres muy listo, Hassan!
– ¿Puedo hacerte una pregunta sobre esa historia?
– Pues claro
– ¿Por qué tuvo que matar a su esposa?
– Porque llorando cada una de sus lágrimas se convertía en una perla
– Si ¿pero no lo hubiera conseguido igual pelando una cebolla?
8 de junio de 2011
Equilibrio.
Todo organismo tiende a la homeostasis, al equilibrio.
Es irónico, pero ese mismo equilibrio te empequeñece, te hace acostumbrarte a lo bueno, la rutina, lo que debería de ser normal, y en consecuencia, hace que te olvides de los pequeños caos que amenizan tu vida.
El equilibrio hace crecer tu ansiedad, ¿Curioso, no?, es el pez que se muerde la cola, porque tu propia ansiedad, hace que la homeostasis desaparezca. Así es el ciclo.
El inconsciente te intenta mostrar el por qué de esa ansiedad con pequeñas manifestaciones, pero si eres de esas personas que prefieren tirar a cabezazos un muro que rodearlo, de poco te servirá.
Y es por eso por lo que estoy un miércoles a las 11 y media de la noche escribiendo ésto, porque mi mejor mecanismo de defensa siempre fue la huida, y así sigue siendo. Como una niña chica, ya me pueden gritar al oído, que si no me apetece no lo escucho, aunque el mismisimo señor inconsciente haga su aparición.
Y todo lo anterior, puede ser verdad...o no.
Es irónico, pero ese mismo equilibrio te empequeñece, te hace acostumbrarte a lo bueno, la rutina, lo que debería de ser normal, y en consecuencia, hace que te olvides de los pequeños caos que amenizan tu vida.
El equilibrio hace crecer tu ansiedad, ¿Curioso, no?, es el pez que se muerde la cola, porque tu propia ansiedad, hace que la homeostasis desaparezca. Así es el ciclo.
El inconsciente te intenta mostrar el por qué de esa ansiedad con pequeñas manifestaciones, pero si eres de esas personas que prefieren tirar a cabezazos un muro que rodearlo, de poco te servirá.
Y es por eso por lo que estoy un miércoles a las 11 y media de la noche escribiendo ésto, porque mi mejor mecanismo de defensa siempre fue la huida, y así sigue siendo. Como una niña chica, ya me pueden gritar al oído, que si no me apetece no lo escucho, aunque el mismisimo señor inconsciente haga su aparición.
Y todo lo anterior, puede ser verdad...o no.
19 de mayo de 2011
Ciclo de la vida.
Ninguna madre debería enterrar a su hijo.
Si la naturaleza estuviera bien hecha, cosas como ésta no pasarían.
Si la naturaleza estuviera bien hecha, cosas como ésta no pasarían.
16 de mayo de 2011
3 son 3.
No sé si es una buena forma o no, pero es la mia. Escribir, en parte, es como sacar lo que llevo meses horneando y no me atrevo a decir en alto por el miedo a la etiqueta de "taraduría".
Nunca pensé seriamente todo lo que estaba haciendo, la verdad es que fue una carrera a contrarreloj. Ni siquiera me dio tiempo para pensar si quería estar aquí, o ya de estar, cómo quería estar. Es extraño, pero dos años y medio después, es cuando me paro a pensar.
Todo viaje implica un cambio, y si ese viaje es de cuatro años, es de suponer que el cambio es mayor. De momento, lo único que puedo decir, es que el cambio observado no me gusta.
He perdido esa parte de mi, la que era única, la independiente, pasiva, borde y reacia a comentarios sentimentales. La perdí en pro de todo lo que viene detrás, pero me cuesta adaptarme al cambio, es más, me atrevo a decir que me echo de menos. Y mucho.
Y sinceramente, no sé como pararlo. A decir verdad, no sé casi ninguna cosa, ni siquiera por qué escribo ésto.
Nunca pensé seriamente todo lo que estaba haciendo, la verdad es que fue una carrera a contrarreloj. Ni siquiera me dio tiempo para pensar si quería estar aquí, o ya de estar, cómo quería estar. Es extraño, pero dos años y medio después, es cuando me paro a pensar.
Todo viaje implica un cambio, y si ese viaje es de cuatro años, es de suponer que el cambio es mayor. De momento, lo único que puedo decir, es que el cambio observado no me gusta.
He perdido esa parte de mi, la que era única, la independiente, pasiva, borde y reacia a comentarios sentimentales. La perdí en pro de todo lo que viene detrás, pero me cuesta adaptarme al cambio, es más, me atrevo a decir que me echo de menos. Y mucho.
Y sinceramente, no sé como pararlo. A decir verdad, no sé casi ninguna cosa, ni siquiera por qué escribo ésto.
24 de enero de 2011
(LaBuenaVida)
Lo bueno de la risa suele suele ser que al final nadie quiere reír, solo pueden llorar. Lo triste que me siento mirando hacia atrás viendo que no hay nada.
5 de enero de 2011
Bienvenido dosmilonce.
Porque eso de la nochevieja solo es un mero trámite.¿Qué "año nuevo vida nueva" ni qué ocho cuartos? Sumas un día al anterior y cambias la fecha, pero sigues. Sigues llevando esto como mejor sabes o puedes. Y no es que volvamos a la salida. Seguimos en el juego de la vida intentando no caer en "prisión", jugando cada turno pretendiendo llegar a la oca final. Tu ficha y la mía. Puede que moradas las dos, pero no nos confundimos.
Y venga a batir el barrilete. Y venga a tirar el dado. Y venga a fiarnos de eso a lo que apodaron como "suerte" o simplemente de la pura coincidencia. Esa coincidencia que hizo que un día fuéramos peces con las narices pegadas a una pecera. Y como ésta, otras muchas. Pero eso son historias que te contaré otro día.
En ocasiones ves que algunas de las fichas que recorrían contigo el tablero han desaparecido. Era de esperar, la gente tira la toalla con una facilidad abismal...En otras, ves nuevos colores cerca y te das cuenta de que van a llegar contigo a la última casilla, que si hace falta te bajas tú a ayudar. Cada sonrisa de la colección te empuja hacia adelante y aunque a veces pares en "la posada", y conozcas nuevos parajes durante algún que otro turno mientras los demás jugadores siguen compitiendo, continúas por el mejor atajo.
Estoy optimista. Es raro en mí, pero juro que hoy, si le doy la vuelta al tablero, la que come y cuenta veinte voy a ser YO. Que hartita estoy de volver a meterme en casa y esperar al puto cinco para poder salir porque la gente sume pasos a mi consta. Ya lo digo.
=) Deja de jugar si quieres, pero no me des la brasa que se me alarga la partida.
Estupénedo, fantabuloso, maravillástico.
K
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