Todo organismo tiende a la homeostasis, al equilibrio.
Es irónico, pero ese mismo equilibrio te empequeñece, te hace acostumbrarte a lo bueno, la rutina, lo que debería de ser normal, y en consecuencia, hace que te olvides de los pequeños caos que amenizan tu vida.
El equilibrio hace crecer tu ansiedad, ¿Curioso, no?, es el pez que se muerde la cola, porque tu propia ansiedad, hace que la homeostasis desaparezca. Así es el ciclo.
El inconsciente te intenta mostrar el por qué de esa ansiedad con pequeñas manifestaciones, pero si eres de esas personas que prefieren tirar a cabezazos un muro que rodearlo, de poco te servirá.
Y es por eso por lo que estoy un miércoles a las 11 y media de la noche escribiendo ésto, porque mi mejor mecanismo de defensa siempre fue la huida, y así sigue siendo. Como una niña chica, ya me pueden gritar al oído, que si no me apetece no lo escucho, aunque el mismisimo señor inconsciente haga su aparición.
Y todo lo anterior, puede ser verdad...o no.
No hay comentarios:
Publicar un comentario