Historia de dos enfermas mentales capaces de dar la vuelta al mundo.

5 de septiembre de 2011

.

Crees que lo haces bien, señorita, pero parece ser que no. Piensas en exprimir todo el jugo de la naranja para disfrutar de un exquisito y suculento zumo a modo de bálsamo mientras puedas, y cuando quieres darte cuenta su vitamina C solo ha hecho que CE-garte. Puedes arrepentirte de haberte dado cuenta tarde, golpear tu cabeza contra la mesa doscientas cincuenta y ocho veces por no haber tenido sed en su momento, estrujarte el cerebro a pensar por qué confiaste en aquello del "carpe diem", pero si es tarde, es tarde. Y ahora ya, por mucho azúcar que le eches, no borrarás la acidez, ni del jugo, ni del vaso.
A ver si nos damos cuenta de una puta vez de que por mucho que quieras cerrar los ojos y parar, el mundo sigue girando.

Pues nada, bébete el zumo, ese u otro. Total, la comida no te la van a dar masticada.

K